La Orden del Fénix: Primera Temporada

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La Orden del Fénix: Primera Temporada

Mensaje  Sarlan el Lun Ago 17, 2009 3:00 pm

Portada:[/b]

Spoiler:


Nombre:La Orden del Fénix: Primera Temporada
Autor:Sarlan, es decir, yo.
Temática:Fan Fic de Harry Potter.
La Historia:Escrito en formato Serie de televisión, es decir,
en vez de libros, temporadas. La historia comienza al final del cuarto libro, aunque sigue un poco la historia de las películas.
Sinopsis:El señor oscuro ha regresado, Harry lo sabe
y sus amigos le creen, pero el ministerio está en contra de esa idea.
De nuevo, Harry tendrá que empezar un nuevo curso en el
colegio Hogwarts y aunque él no lo sabe, grandes peligros le están esperando.
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Sarlan
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Re: La Orden del Fénix: Primera Temporada

Mensaje  Sarlan el Lun Ago 17, 2009 3:02 pm

1.La Orden del Fénix

-¡Harry!-Ron corrió a saludarle.
-¿Donde estamos?
-Es el cuartel de la Orden del Fénix-dijo Hermione, detrás de Ron.
-Corre, subamos a las habitaciones-le dijo el chico, ya subiendo las escaleras.
Harry se encontraba en una casa vieja y mágica, pues había aparecido saliendo de otra gracias al encantamiento Fidelius, que la ocultaba. Había llegado hasta allí gracias a Alastor Moody, el que se suponía que tenía que ser su profesor el año pasado pero Barty Crouch Jr. le había encerrado en un baúl y se había hecho pasar por él para que Harry llegase hasta Voldemort, Remus Lupin, licántropo y su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras del tercer año y Nymphadora Tonks, una aurora metarmofomaga, es decir, una muchacha que podía cambiar de cara y de cabello a su gusto.
Harry subió corriendo las escaleras detrás de Ron y de Hermione, sus dos mejores amigos.
Llegaron al último piso donde se encontraban Fred y George, los hermanos de Ron que saludaron amablemente a Harry:
-¡Hola Harry!-dijeron los dos al unísono.
-Hola...-dijo él.
Y entonces apareció ella.
Ginny Weasly, la hermana pequeña que ya iba a cursar el cuarto curso en Hogwarts, salió de una de las habitaciones.
Harry estaba enamorado de ella en aquel momento -aunque también le gustara Cho Chang estudiante de Ravenclaw- y ella también de él.
La chica se sonrojó, pero se quedó allí mirando a Harry.
-Hola-dijo el chico, con una pequeña sonrisa.
-Bienvenido Harry-le contestó.
Harry creyó que había llegado el momento de que sus dudas fueran aclaradas.
-¿Qué es la Orden del Fénix?-preguntó el chico en general.
-La Orden del Fénix es una organización que creó Dumbledore.-dijo Hermione.
-Los miembros se encargan de vigilar y seguir Mortífagos libres, es decir, que no están muertos o en Azkaban-continuó Ginny.
-Los miembros de la Orden del Fénix usan sus Patronus para comunicarse entre sí-dijo Fred.
-Son los únicos magos que saben como utilizar sus espíritus guardianes de ese modo, porque Dumbledore se lo ha enseñado, puesto que él creó ese medio de comunicación-continuó George.
-Sirius, Dumbledore, Tonks, Moody, Lupin, Mcgonagall, mis padres y Snape son los actuales miembros-concluyó Ron-. Charlie ha dicho que le gustaría mudarse a Londres para ahora luchar contra Voldemort.
Tras eso todo quedó aclarado para Harry.
-Y por cierto ¿te ha vuelto a doler la cicatriz?-preguntó Ron.
-No-dijo Harry, un poco precupado.
-Eso querrá decir que no está cerca-dijo Hermione, en tono tranquilizador.
Voldemort había regresado, Harry lo sabía, pues el mismo le había visto. Incluso había luchado contra él.
Tenía miedo, porque podía atacar el mundo entero y la gente del ministerio no le había creído, y eso era grave, porque los magos y muggles estaban en peligro.


Harry se acercó a Sirius, que se encontraba en una sala muy extraña. Tenía pintado una especie de árbol genealógico -en el que aparte de estar escritos los nombres también había un dibujo de cada persona, menos en algunos que había una mancha negra- en las paredes con el que Harry quedó embobado mirando todas las ramas que poseía.
Entonces, Sirius notó su presencia.
-¡Harry!-dijo corriendo a darle un abrazo.
-¿Qué tal Sirius?-dijo animadamente Harry.
Sirius era, realmente, lo único de familia que le quedaba.
-Bienvenido a Grimmaund Palace, mi antiguo hogar y cuartel general de La Orden del Fénix.
Harry volvió la vista a las paredes.
-¿Porqué hay manchas negras?
Sirius miró primero al árbol y luego a Harry.
-Éste soy yo-dijo Sirius, señalando una mancha negra.-Me fugé y mi madre ordenó que me borraran.
>>Cómo puedes observar tengo un hermano, Regulus, era menor a mí y más querido por mis padres puesto que él compartía sus prejuicios de sangre limpia. Poco después de salir de Hogwarts, mi hermanito se unió a los mortífagos.
>>Ésta de aquí-dijo señalando una mujer de largos y oscuros cabellos- es mi prima Bellatrix Lestrange, también mortífaga y, por cierto, muy loca.
>>Bellatrix es hermana de ésta de aquí-entonces señaló a una mujer de rubios cabellos que le recordaba a alguien- Se llama Narcisa, y es esposa de un mortífago que seguro que conoces: Lucius Malfoy.
-Pero ella... ¿es mortífaga?-preguntó Harry.
-Por lo que sé, no. Pero siempre ha compartido sus ideas.
-¡LA CENA!-gritó una voz familiar para Harry.
Sirius le hizo una seña a Harry queréndole decir ``¡Vamos!´´.
Justo cuando Harry llegó al pasillo, una horda de pisotones le sorprendió, los Weasly bajaban a toda máquina para llegar hasta la cena.


Cuando Harry terminó la cena, se despidió de los señores Weasly y de todos los demás y subió a su cuarto pues tenía bastante sueño. En el camino, se encontró con un elfo que limpiaba desanimadamente las escaleras y gruñia e insultaba por doquier.
Harry se dijo que le preguntaría a Ron quién era.
Cuando llegó al último piso, Harry vió una nota volando en la entrada de una de las puertas, la abrió y pudo leer:

Harry,
te escribo para que sepas que duermes en esta habitación con Ron, la puerta de la derecha lleva a la habitación donde van a dormir las chicas (¡Así que ni se os ocurra entrar!), claro que todas las habitaciones están unidas por puertas.
Si quieres puedes usar ropa de Ron, si no puedes ir mañana a por algo de ello a la tienda muggle de la esquina.
Duerme bien,
Molly


Harry sonrió y entró en la habitación. Descubrió que el y Ron tenían que dormir en una cama de matrimonio, también vio la puerta que comunicaba con la habitación de las chicas.
Entonces, abrió el armario decidido a probarse la ropa de Ron para ver si le valía.


Ron entró en la habitación junto con Ginny, Hermione, Fred y George. Le vieron ya dormido y Ron se acercó para despertarle.
-¡Aah!-gritó.
-Shhh-dijo Ron.
-Que nos van a oir-dijo Fred, por lo bajo.
-Corre, ven-le dijo Ron, que volvía con los demás.
Cuando Harry se levantó, todos le pudieron ver con una camiseta de tirantes blanca y un pantalón corto de pijama. Los demás también llevaban puesto el pijama.
Harry cojió sus gafas y los siguió preguntándose que irían ha hacer a aquellas horas de la noche.


Albus Dumbledore entraba en Grimmaund Palace a la dos de la mañanas justas. Tenía una reunión con La Orden del Fénix.
-Bienvenido-le dijo Tonks, que había salido a recibirle-. ¿Severus no viene?
-No, estaba ocupado.
-Ah, claro-pensando ``Lo que ya sabíamos, Snape es un mortífago´´-. ¿Y la profesora Mcgonagall?
-Se encuentra con Hagrid-respondió.
Albus continuó caminando hasta la puerta del salón, donde solían tener sus reuniones y justo cuando abrió la puerta,
Tonks cerró la principal.


Rita Skeeter terminó de escribir su artículo de ``Mortífagos en Libertad´´ cuando sonó el teléfono.
-Sí-dijo automáticamente.
-¿Puedo hablar con la señorita Rita Skeeter?-dijo una voz de un hombro joven.
-Al teléfono-dijo ella, animadamente.
-Cornelius dice que quiere hablar con usted.
-¿Conmigo?-preguntó, extrañada.
-Sí.
-¡Dígame su nombre!-gritó.
-Soy Percy Weasly.
-Le conozco. Es usted uno de los gemelos... ¡No soporto las bromas!
-¡Venga aquí ahora mismo o no volverá a trabajar en El Profeta!-gritó Cornelius Fudge.


Harry observó a los Weasley y a Hermione.
Ron iba vestido con una camisa verde y amarilla y unos pantalones cortos del mismo color.
Hermione llevaba una camisa corta blanca y
unos pantalones que la llegaban hasta la rodilla.
Ginny iba vestida con una camiseta en la que
se podía observar una ``G´´ y unos pantalones
largos. Harry pensó que cómo no tendría calor.
Los gemelos Weasle lucían torso debido a que no
llevaban camiseta,
por la parte de abajo se habían puesto
unos pantalones cortos.
-¿Qué vamos a hacer?-dijo Harry, demasiado alto.
-Shhh-dijo Fred.
-Más bajo-dijo George.
-¿Qué vamos a hacer?-dijo en un susurro.
-Dumbledore y la orden tienen una reunión, queremos
enterarnos de lo que pasa-le contestó el pequeño de los Weasley.
-¡Alohomora!-se oyó de repente.
-¡Ahh!-Ginny se asustó y agarró de la mano a Harry.
Algo ocurría. Ninguno de ellos había lanzado tal conjuro.
Por lo que... ¡Alguien estaba intentando entrar en Grimmaund Palace, el Cuartel General de la Orden del Fénix!


Albus Dumbledore se recolocó las gafas y dijo:
-Algo pasa fuera.
Todos los demás se le quedaron mirando entre sorprendidos y asustados.
-¿Qué?-dijo Molly.
Sirius se levantó de la silla.
-¡No salgas!-dijo Lupin.
-Snape-susurró Tonks.
-Calma...-dijo Arthur.
Sirius abrió la puerta.
-¡No!-gritó Lupin, corriendo tras él.
-¡Remus!-gritó Nymphadora.
-¡Calma!-gritó Albus.
El director de Hogwarts se levantó de la silla y se acercó hasta la puerta:
-Quedaros aquí-dijo, cerrando la puerta.
Arthur corrió para intentar hasta donde Albus Dumbledore se había encontrado apenas segundos. La puerta se encontraba cerrada mediante un conjuro.
-¡Alohomora!-dijo Molly, levántandose de la silla y sacando la varita.
No hubo ningún efecto.
-Molly, lo siento, pero...
-¡No!-dijo ella, enfada y preocupada.-Si te apareces pueden localizarnos.
-Nuestros hijos están en peligro-dijo, comenzando a desaparecer.


-¿Qué ocurre?-dijo el señor Weasley a llegar a su destino.
Todos los presentes se sorpredieron de la aparición del señor Weasley, todos menos Albus Dumbledore.
Todos sus hijos (menos Percy), Harry, Hermione, Albus, Tonks, Sirius, Remus y una muchacha de ojos azules, cabellos rubios y demasiado bella se encontraban allí.
Al señor Weasley le parecía conocida aquella muchacha, era muy bella.
Pero... ¿Qué hacia allí?
-¡Papá!-gritaron Charlie y Bill, corriendo a darle un abrazo.
-¡Chicos! ¿Quién es esa?
-Es Fleur-dijo Bill-. Es mi novia y... y...-Bill no podía terminar de hablar.
El señor Weasley reconoció a la muchacha. Era Fleur Delacour, la chica del Torneo de los Tres Magos.
-Estoy embarasada-dijo ella, con su lógico acento francés.
Arthur Weasley cayó al suelo, impactado por la noticia.
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